Las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino y el Primer Congreso Regional de Vitivinicultura, Enoturismo y Gastronomía reunieron a 600 inscriptos y referentes de 11 provincias, con degustaciones de 27 bodegas del país, paneles especializados y visitas técnicas a establecimientos entrerrianos. El encuentro generó espacios de intercambio y vínculos para ampliar las oportunidades turísticas de la producción vitivinícola.
Con una convocatoria que superó las expectativas, Paraná fue sede este jueves 22 y viernes 23 de octubre de las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino y el Primer Congreso Regional de Vitivinicultura, Enoturismo y Gastronomía. Los 600 inscriptos, las 27 bodegas del país que ofrecieron degustaciones y la presencia de autoridades, productores y especialistas dieron dimensión federal a un encuentro que puso en agenda las oportunidades del enoturismo y el crecimiento de las regiones vitivinícolas emergentes.
El gobernador Rogelio Frigerio participó este jueves de las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino y del 1.º Congreso Regional de Vitivinicultura, Enoturismo y Gastronomía, que reúnen a 591 inscriptos y convocan a referentes del sector público y privado, productores, bodegas, especialistas y prestadores turísticos en Paraná.
Durante la apertura, Frigerio expresó su “enorme orgullo” por la realización de este encuentro en la provincia y destacó la importancia de recuperar la tradición vitivinícola entrerriana. “Para nosotros es muy importante que esta jornada de Coviar se haga en Entre Ríos por primera vez”, afirmó, y señaló que esto se vincula con la impronta que el gobierno busca darle al desarrollo de la vitivinicultura asociada al turismo.
El gobernador recordó la historia vitivinícola de Entre Ríos y planteó el desafío de recuperar el lugar que supo ocupar a nivel nacional. En ese sentido, destacó que, luego de décadas de interrupción de la actividad, la recuperación de viñedos y bodegas demuestra que “la cultura de la vid sigue intacta en la provincia”.
También subrayó el aporte de esta actividad al arraigo de las familias en sus comunidades y al desarrollo de las economías regionales. “El enoturismo es una pieza clave para el crecimiento turístico de Entre Ríos”, sostuvo. Y agregó que el resurgimiento de la vitivinicultura entrerriana se complementa con la industria turística, promueve la gastronomía y suma nuevos atractivos para quienes visitan la provincia.
“Este evento es la consecuencia de un trabajo constante que viene haciendo la provincia como productora vitivinícola y en el desarrollo del enoturismo”, señaló el presidente del Ente Mixto de Turismo de Entre Ríos (EMTURER), Jorge Satto. El funcionario destacó que la provincia haya sido elegida como sede y valoró la convocatoria, la presencia de autoridades y la participación de las bodegas entrerrianas, que pudieron intercambiar conocimientos tanto sobre la actividad productiva como sobre su potencial turístico.
La agenda reunió experiencias de Entre Ríos, Salta, La Rioja, Chubut, Neuquén, Santiago del Estero, Córdoba, Mendoza, San Luis, Santa Fe y Río Negro. Las disertaciones y los paneles abordaron la gobernanza de los destinos, la sostenibilidad, la comercialización y la integración entre vino, gastronomía y turismo. El intercambio permitió conocer modelos de distintas regiones y analizar cómo sumar valor a la producción para ampliar las propuestas que reciben a los visitantes.
Satto puso el foco en la articulación entre actividades como condición para desarrollar destinos enoturísticos. “Los participantes pudieron visualizar cómo una bodega o un producto como el vino puede convertirse en un destino a partir de agregar valor con el esquema de gobernanza que propone nuestra provincia, esto es la cooperación y el trabajo conjunto con otras actividades como la gastronomía, el termalismo, las fiestas populares”, explicó.
La Galería del Vino y los Sabores convocó al público en torno a degustaciones de etiquetas de distintas regiones del país, gastronomía y cocina en vivo, música y productos regionales. Con 27 bodegas participantes, el espacio puso en contacto directo a productores y visitantes y mostró la diversidad de propuestas que integran el turismo del vino, más allá de la degustación, como una forma de conocer el territorio, sus sabores y su identidad.
Las visitas técnicas a bodegas entrerrianas completaron la agenda con recorridos por establecimientos locales y oportunidades de intercambio sobre producción y comercialización turística. “Hay un número interesante que indica que se consume menos vino que el histórico en cuanto a cantidad de litros, pero cada vez hay más desarrollo del enoturismo porque la gente se convoca a tomar el vino en origen”, sostuvo Satto.
Las VI Jornadas Nacionales de Turismo del Vino fueron organizadas por la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, el Gobierno de Entre Ríos y la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), mientras que el Primer Congreso Regional de Vitivinicultura, Enoturismo y Gastronomía contó con el aporte de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) y la empresa local Costanera 241.