En el discurso de apertura, el gobernador neuquino, Rolando Figueroa, dijo que buscan transformar su matriz económica basados en el turismo, la infraestructura y la educación como pilares del futuro
Neuquén atraviesa una etapa de fuerte crecimiento impulsada por la actividad de oil & gas, pero la provincia busca aprovechar los recursos de Vaca Muerta para avanzar hacia una transformación económica que trascienda al petróleo y al gas. En ese proceso, el turismo aparece como una de las principales actividades estratégicas para diversificar la matriz productiva.
El gobernador destacó que el desarrollo de Vaca Muerta no es producto exclusivamente de la existencia del recurso, sino del trabajo coordinado entre empresas, sindicatos, gobiernos y distintos actores de la economía. “Vaca Muerta es una roca que está a 3000 metros de profundidad”, señaló, al remarcar la complejidad y el esfuerzo necesarios para convertir ese recurso en producción industrial.
Según explicó, de cada barril de petróleo, la provincia recibe alrededor del 13% en concepto de regalías, mientras que el resto de los recursos se distribuye entre las empresas y el Estado nacional. La estrategia neuquina consiste en utilizar esos ingresos para generar infraestructura y construir las condiciones necesarias para una economía sustentable cuando los hidrocarburos dejen de tener el protagonismo actual.
En ese sentido, la provincia asegura estar invirtiendo más de US$1.000 millones anuales en obra pública y avanzando en educación, infraestructura vial y conectividad. También se puso el foco en la necesidad de acelerar las inversiones durante la actual ventana de oportunidad que todavía existe para el gas y el petróleo a nivel mundial.
Uno de los ejes centrales de la transformación planteada es el turismo. El gobierno provincial considera a la actividad como la segunda economía más importante de Neuquén y busca potenciarla mediante inversiones en infraestructura, conectividad y nuevos alojamientos.
“Es fundamental incentivar la segunda actividad más importante que tenemos en la provincia que es el turismo”, sostuvo el mandatario, quien además reivindicó el potencial paisajístico de Neuquén y planteó que todavía existe un amplio margen para hacer crecer el sector.
La mejora de las rutas ocupa un lugar destacado dentro de esta estrategia. La provincia trabaja en la repavimentación de 650 kilómetros y en la construcción de otros 1.000 kilómetros de nuevas rutas. También se proyecta un corredor paralelo a la frontera con Chile que conectará 20 pueblos y 20 lagos y tendrá seis pasos internacionales, tres de ellos a pavimentar.
La apuesta apunta a que una mejor conectividad permita ampliar el desarrollo turístico y favorecer la construcción de hoteles y nuevos alojamientos en distintos puntos del territorio. “Creo que es importante el desarrollo del turismo y de poder hacer hoteles, poder hacer alojamientos”, afirmó.
La transformación planteada no se limita al turismo. Neuquén también busca ampliar su producción agropecuaria mediante proyectos de riego, especialmente en el Valle del Limay y el denominado Corredor del Viento.
El objetivo es duplicar la superficie bajo riego de la provincia y generar producción de alfalfa, pasturas, flores y ganadería en zonas vinculadas al desarrollo hidrocarburífero. De esta manera, los recursos generados por Vaca Muerta serían utilizados para construir nuevas actividades productivas.
Neuquén también pretende avanzar en nuevas fuentes de energía, entre ellas la eólica, térmica y solar, con la intención de mantener una posición de liderazgo energético y, al mismo tiempo, diversificar su matriz.
La estrategia de transformación incluye además una fuerte inversión educativa. Actualmente, según los datos presentados, Neuquén cuenta con 20.000 estudiantes becados y trabaja en la construcción de nuevas escuelas y aulas para acompañar el crecimiento demográfico.
El crecimiento poblacional está directamente relacionado con la expansión económica. La provincia recibe miles de nuevos habitantes cada año y el incremento de la población en edad escolar obliga a ampliar rápidamente la infraestructura educativa.
La idea es que los ingresos actuales de la actividad hidrocarburífera permitan formar a las próximas generaciones y garantizar una estructura económica capaz de sostenerse cuando cambie el escenario energético mundial.
Así, Neuquén plantea una estrategia que busca aprovechar el presente de Vaca Muerta para construir el futuro: más infraestructura, mayor conectividad, desarrollo turístico, producción agropecuaria, nuevas energías y educación.
“Hoy estamos iniciando la transformación de Neuquén”, resumió el gobernador, al plantear que el desafío no es solamente económico o político, sino “generacional”.