Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Radboud (Países Bajos) y publicado en la Revista de Estudios sobre la Felicidad ha logrado identificar el periodo ideal de vacaciones para conseguir efectos positivos en nuestra salud y bienestar. En primer lugar, los expertos indican que tener largos periodos de descanso tienen efectos significativos, pero se mantienen poco en el tiempo.
Así, los máximos beneficios se alcanzaron el día 8 de las vacaciones, los cuales desaparecían ya en la primera semana de reincorporación al trabajo.
Beneficios
"El esfuerzo asociado al trabajo conlleva ciertos costes psicofisiológicos o efectos de carga. Por consiguiente, la recuperación recurrente y completa del trabajo es crucial para prevenir efectos adversos en la salud y el bienestar", especifica dicho artículo. Entre los efectos destacan algunos como:
Aunque se trataba de efectos notables, la realidad es que resultaban muy efímeros y desaparecían rápidamente después de la reincorporación de los trabajadores al trabajo. Por ello, tal y como especifica Antelm Pujol (@AntelmPujol) a través de las redes sociales, la clave podría estar en distribuir las vacaciones a lo largo del año: "Hacer vacaciones más frecuentes podría ser una mejor estrategia para mantener el bienestar". A partir del día 11 de vacaciones los beneficios comienzan a descender.
Además de los beneficios adquiridos de las actividades de ocio y el mayor control del tiempo libre, estos periodos son momentos ideales para la recuperación del sueño, explican los científicos. "Los empleados generalmente duermen menos en días laborables que en días no laborables, lo que puede deberse, al menos en parte, a la activación fisiológica prolongada resultante del estrés laboral". Dormir mal deteriora la concentración, la memoria e interfiere en el estado de ánimo. A largo plazo, podría también generar graves problemas de salud.
¿Necesitamos vacaciones? ¿Y cuánto deberían durar unas vacaciones? En un artículo del New York Times de 1910, William Taft, vigésimo séptimo presidente de Estados Unidos, declaró "[...] Se necesitan 2 o 3 meses de vacaciones [...] para poder continuar trabajando el año siguiente con la energía y eficacia que debe tener." ("¿Cuánto deberían durar las vacaciones de un hombre?", 31 de julio de 1910). Hoy en día, el debate sobre los beneficios de las vacaciones sigue en marcha, evidente en el hecho de que muchos países del mundo (incluidos Estados Unidos) no han establecido derechos nacionales de vacaciones. ¿Sigue faltando la respuesta a estas preguntas? Y además de la duración ideal, ¿qué factores determinan el grado de "energía y efectividad" que aportamos a nuestro trabajo después de las vacaciones?
Fuente: https://link.springer.com/article/10.1007/s10902-012-9345-3#Abs1