Datos de Dragonpass reflejan un cambio global en los hábitos de consumo: viajar se consolida como una prioridad financiera, mientras aumenta el interés por experiencias más confortables y personalizadas en aeropuertos.
Viajar dejó de ser un lujo ocasional para convertirse en una decisión cada vez más planificada y prioritaria, especialmente entre las mujeres. Nuevos datos de Dragonpass, plataforma global de servicios premium en aeropuertos con más de 40 millones de miembros, muestran un cambio sostenido en los hábitos de consumo, donde la experiencia de viaje gana protagonismo en todas sus etapas.
A nivel global, una de cada cuatro mujeres afirma que prioriza viajar por sobre el ahorro para la compra de una vivienda, mientras que el 19% asegura que las vacaciones representan hoy su principal prioridad financiera. Este comportamiento refleja una transformación más profunda: el paso de un consumo orientado a bienes a uno centrado en experiencias. 
En línea con esta tendencia, el 35% de las mujeres destina entre 1.300 y 4.600 dólares anuales a viajes, lo que evidencia una planificación estructurada del gasto, lejos de decisiones impulsivas.
El crecimiento de los viajes femeninos en solitario es otro de los factores clave detrás de este fenómeno. Según estimaciones del sector, las mujeres representan entre el 75% y el 80% de los viajeros individuales a nivel mundial. Motivadas por la autonomía, el bienestar y el desarrollo personal, cada vez más viajeras optan por diseñar itinerarios propios, con foco en el descanso, los pasatiempos y la reconexión: el 30% ya elige este tipo de experiencias de manera deliberada.
Dentro de este contexto, los aeropuertos están dejando de ser simples espacios de tránsito para convertirse en parte integral del viaje. Dragonpass registra un crecimiento sostenido en la demanda de servicios premium, como salas VIP y experiencias de bienestar, lo que refleja una mayor valoración del confort, la privacidad y el uso eficiente del tiempo durante las escalas.
En cuanto a los destinos, se observa un creciente interés por mercados emergentes que combinan seguridad, riqueza cultural y propuestas diferenciales. Entre los destinos en auge para 2026 se destacan Montenegro, Albania, Corea del Sur, Taiwán y Sri Lanka. 
“Lo que estamos viendo es un claro cambio de mentalidad: viajar se está convirtiendo en una prioridad en los presupuestos y los estilos de vida. Esta transformación no solo impulsa la demanda, sino que también redefine la forma en que las personas viven cada etapa del viaje, incluida la experiencia en el aeropuerto”, señala Fabio Lacerda, director de Nuevos Negocios para Latinoamérica en Dragonpass.
La combinación de estos factores anticipa un año de consolidación para un perfil de viajero más consciente, independiente y orientado a la experiencia, donde cada instancia —desde la planificación hasta el paso por el aeropuerto— forma parte del viaje en sí.