El Gobierno de Javier Milei se encuentra ultimando detalles de un decreto que pretenden eliminar programas sociales, obras públicas y las capacitaciones que dependen de la Subsecretaría de Turismo. La intención del Ejecutivo es realizar una serie de modificaciones en la Ley Nacional de Turismo 25.997.
En la actualidad, la cartera que encabeza Daniel Scioli tiene la obligación de elaborar un Plan de Turismo Social y promover “la prestación de servicios accesibles a la población privilegiando a los sectores vulnerables, mediante la operación de las unidades turísticas de su dependencia y ejerciendo el control de gestión y calidad de los servicios”.
Para el 2025, la Subsecretaría cuenta con un presupuesto de 65.909 millones de pesos, de los cuales 7.475 millones son destinados para el desarrollo del Plan Federal del Turismo Social. Entre ellos tienen a cargo los complejos turísticos de Chapadmalal (provincia de Buenos Aires) y de las sierras de Embalse (Córdoba).
Los programas sociales de Turismo incluyen pensiones completas (desayuno, almuerzo y cena, sin bebidas) y simple (solo alojamiento). Cuenta además con hoteles de categoría A, que contemplan un baño compartido entre dos habitaciones, y B, que tienen baños compartidos.
Mientras que la estructura de Embalse abarca siete hoteles y 50 casas con capacidad para 3000 plazas, la unidad de Chapadmalal cuenta con nueve hoteles y edificios complementarios para la administración, servicio médico, servicios generales y pabellones para el personal.
Entre los gastos contemplados, el programa destina 1896 millones para el pago de salarios de contratados y de 1672 para la planta permanente. Luego están 126 millones para oficinas y muebles, para energía eléctrica, gas, telefonía, agua y cloacas, unos 378 millones, vigilancia 43 millones y otros servicios 253 millones de pesos.
Otros de los puntos que pretende agregar el Ejecutivo en el decreto es la eliminación del plan de inversión de obras para fines turísticos y transferirá el rol de fomento y de investigación a las provincias.
Se trata de los artículos 7 y 8 de la Ley de Turismo, que marca que el área debe “disponer la realización de emprendimientos de interés turístico, prestando apoyo económico para la ejecución de obras de carácter público, equipamiento e infraestructura turística”.
También avanzar con la disolución del Observatorio de Turismo Social, que fue impulsado en el marco de la creación del Plan Nacional de Fortalecimiento del Turismo Social a través de la resolución 642/2021. A esto se suma la derogación de las facultades de Turismo para instalar oficinas en el exterior, que pasaría a manos de Cancillería.
Por último, se recortarán también las capacitaciones para privados que promueven las dependencias de Turismo. Se trata del campus virtual que ofrece 50 propuestas de formación para las “competencias profesionales y laborales vinculadas al Turismo, en formato de cursos autogestionados y cápsulas de aprendizaje, gratuitas y con certificado de aprobación”.
Otro de los cambios que prepara el oficialismo es la derogación del diseño y de la concesión de créditos de Turismo.
Abarca los artículos 8, 33 y 35 de la ley, que fija que la subsecretaría debe “gestionar y conceder créditos para la construcción, ampliación o refacción de infraestructura turística”.
El presente de los Complejos Turísticos
En este 2025 y después de casi un año de inactividad el Complejo de Embalse Río III abrió sólo 2 de sus 7 hoteles, el 2 y el 7, más el grupo de bungalows, con tarifas no son subsidiadas, salvo para grupos especiales que se gestionen.
Esas solicitudes especiales con tarifas reducidas o sin cargo son exclusivamente para personas con discapacidad, veteranos de la guerra de Malvinas, trabajadores durante 30 años de Parque Nacionales (todos con acompañantes) y para quienes perciban un ingreso mensual menor o igual a dos salarios mínimos vitales y móviles.
El momento de apogeo de este complejo con los siete hoteles abiertos y con turistas debe remontarse a las décadas de 1960 y 1970.
El plan del gobierno con el personal de los complejos turístico es no renovar más contratos, dictar la disponibilidad para empleados de planta y apurar las jubilaciones a quienes cumplan ciertos requisitos.
El 15 de marzo sería el último día de turismo en los hoteles que están abiertos (dos de siete en Embalse) y en un proceso programado entre finales de marzo y principio de abril pasarán al organismo AABE.