Una mirada sesgada sobre las estadísticas turísticas hace que algunos estén celebrando números engañosos, éxitos ficticios y récords que no existieron, mientras la balanza turística continúa escandalosamente desequilibrada.
Hay señales de alerta que debemos escuchar y nos obligan a reaccionar.
Un tipo de cambio irreal y desfavorable, pasajes inaccesibles, costos internos fuera de toda lógica, y un Estado nacional completamente ausente sin una política seria para sostener el turismo receptivo ni el desarrollo federal, se traduce en resultados críticos para la actividad turística.

Las consecuencias están a la vista y no hay relato que lo sostenga:
son más los argentinos que viajan al exterior que los extranjeros que nos visitan
los destinos nacionales se vacían
miles de puestos de trabajo quedan en riesgo.


Si miramos un destino como El Calafate, emblema turístico de nuestro país, la situación es similar a lo que se refleja a nivel nacional.
Un repaso sobre los verdaderos números del turismo 



*Datos extraídos de: INDEC, Secretaría de Turismo de El Calafate, Parques Nacionales, Aeropuerto de El Calafate.