La Provincia dispuso la apertura inmediata y transitoria de los miradores de Caleta Valdés y de la Pingüinera. Tras un nuevo cierre unilateral, una comitiva policial volvió a garantizar el paso.
El Gobierno de Chubut habilitó este lunes el acceso público a los miradores de Boca de la Caleta y de la Pingüinera, ubicados en el Área Natural Protegida Península Valdés, mediante una resolución oficial emitida por el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas.
La medida dispuso la apertura inmediata y transitoria de ambos accesos, considerados atractivos turísticos emblemáticos de la provincia. Sin embargo, la familia Ferro, propietaria de la estancia lindante, no acató la resolución y el martes por la mañana procedió nuevamente al cierre de los caminos, lo que profundizó el conflicto.
Ante esta situación, el Gobierno provincial resolvió enviar una comitiva policial junto al jefe de Guardafaunas, quienes intervinieron en el lugar y habilitaron otra vez el acceso a los miradores, que desde hace más de 30 años son de uso público con anuencia de los propietarios.
El cierre unilateral generó malestar e incertidumbre entre operadores, guías y prestadores turísticos, especialmente ante la llegada prevista para este miércoles de un crucero con más de 3.000 pasajeros, un movimiento clave para la actividad turística en la región.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que el objetivo es garantizar el libre acceso a estos puntos de interés turístico y ambiental, por lo que se dispuso además la presencia policial permanente en la zona para evitar nuevos bloqueos.
El conflicto continúa su curso por la vía judicial y tiene como antecedente lo ocurrido en Bahía Cracker, donde un fallo ordenó la reapertura de los caminos de acceso. En ese marco, desde el Gobierno remarcaron que se buscará asegurar el uso público de los caminos y la protección de los derechos vinculados al turismo y al patrimonio natural de Península Valdés.